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La reconocida marca mexicana se animó al rebranding para resaltar sus elementos visuales más característicos.

Con el objetivo de destacarse entre la competencia, y teniendo en cuenta que se trata de una carta de presentación ante el potencial comprador, Cerveza Sol decidió llamar la atención: cambió su packaging por uno más vistoso y el logotipo por uno más vivaz y limpio.

La imagen debe ser el reflejo de una modificación en la filosofía de la marca, es por ello que cuando hablamos de rebranding, estamos adaptándonos a los nuevos tiempos y a la evolución natural del negocio. Esto es lo que hizo la famosa bebida alcohólica.

La marca retomó los elementos visuales más importantes, la tipografía de la palabra y el sol en sí mismo. Este que era negro pasó a ser amarillo y se alineó abajo a la derecha. También se planteó el nombre en un tamaño mayor pero conservó el rojo.

Origen del nombre

Cerveza Sol surgió en 1899 en la fábrica El salto del agua. El techo donde se preparaba la misma contaba con una abertura por donde entraban los rayos del sol en pleno mediodía, estos se reflejaban en el recipiente. Fue así que el “maestro cervecero” decidió nombrarla El Sol. De esta premisa surgió el logo y la idea de especificar el año en que se creó.

La nueva presentación estuvo a cargo del estudio de Chicago Soulsight, que pese a las modificaciones, conservó la identidad de la marca.